Protocolos SMTP, POP e IMAP de la capa de aplicación - Cisco CCNA

15:07:00
Uno de los principales servicios que un ISP ofrece es hosting de correo electrónico. El correo electrónico revolucionó la forma en que las personas se comunican gracias a su sencillez y velocidad. No obstante, para ejecutar el correo electrónico en una PC o en otro dispositivo final, este requiere varios servicios y aplicaciones.

El correo electrónico es un método para almacenar y enviar que se utiliza para enviar, almacenar y recuperar mensajes electrónicos a través de una red. Los mensajes de correo electrónico se guardan en bases de datos en servidores de correo. A menudo, los ISP mantienen servidores de correo que admiten varias cuentas de clientes diferentes.
Los clientes de correo electrónico se comunican con servidores de correo para enviar y recibir mensajes de correo electrónico. Los servidores de correo se comunican con otros servidores de correo para transportar mensajes desde un dominio a otro. Un cliente de correo electrónico no se comunica directamente con otro cliente de correo electrónico cuando envía un mensaje. Más bien, ambos clientes dependen del servidor de correo para el transporte de los mensajes. Esto sucede incluso cuando ambos usuarios se encuentran en el mismo dominio.

Los clientes de correo electrónico envían mensajes al servidor de correo electrónico determinado en las configuraciones de aplicaciones. Cuando el servidor recibe el mensaje, verifica si el dominio receptor se encuentra en su base de datos local. De no ser así, envía una solicitud de DNS para determinar la dirección IP del servidor de correo electrónico para el dominio de destino. A continuación, el correo electrónico se reenvía al servidor correspondiente.

El correo electrónico admite tres protocolos diferentes para su funcionamiento: el protocolo simple de transferencia de correo (SMTP), el protocolo de oficina de correos (POP) y el protocolo de acceso a mensajes de Internet (IMAP). El proceso de capa de aplicación que envía correo utiliza SMTP. Esto sucede cuando se envía correo de un cliente a un servidor y cuando se envía correo de un servidor a otro.

Sin embargo, un cliente recupera el correo electrónico mediante uno de dos protocolos de capa de aplicación: POP o IMAP.


El protocolo simple de transferencia de correo (SMTP) transfiere correo electrónico con confianza y eficacia. Para que las aplicaciones del SMTP funcionen bien, se debe formatear correctamente el mensaje de correo electrónico y los procesos SMTP deben estar en ejecución en el cliente y en el servidor.

Los formatos de mensajes SMTP necesitan un encabezado y un cuerpo de mensaje. Mientras que el cuerpo del mensaje puede contener la cantidad de texto que se desee, el encabezado debe contar con una dirección de correo electrónico de destinatario correctamente formateada y una dirección de emisor. Toda otra información de encabezado es opcional.

Cuando un cliente envía correo electrónico, el proceso SMTP del cliente se conecta a un proceso SMTP del servidor en el puerto bien conocido 25.

Después de que se establece la conexión, el cliente intenta enviar el correo electrónico al servidor a través de esta. Una vez que el servidor recibe el mensaje, lo ubica en una cuenta local (si el destinatario es local) o lo reenvía mediante el mismo proceso de conexión SMTP a otro servidor de correo para su entrega.

El servidor de correo electrónico de destino puede no estar en línea, o muy ocupado, cuando se envían los mensajes. Por lo tanto, el SMTP pone los mensajes en cola para enviarlos posteriormente. El servidor verifica periódicamente la cola en busca de mensajes e intenta enviarlos nuevamente. Si el mensaje aún no se ha entregado después de un tiempo predeterminado de expiración, se devolverá al emisor como imposible de entregar.


El protocolo de oficina de correos (POP) permite que una estación de trabajo pueda recuperar correos de un servidor de correo. Con POP, el correo se descarga desde el servidor al cliente y después se elimina en el servidor.

El servidor comienza el servicio POP escuchando de manera pasiva en el puerto TCP 110 las solicitudes de conexión del cliente. Cuando un cliente desea utilizar el servicio, envía una solicitud para establecer una conexión TCP con el servidor. Una vez establecida la conexión, el servidor POP envía un saludo. A continuación, el cliente y el servidor POP intercambian comandos y respuestas hasta que la conexión se cierra o cancela.

Dado que estos mensajes de correo electrónico se descargan para el cliente y se eliminan del servidor, esto significa que no existe una ubicación centralizada donde se conserven los mensajes de correo electrónico. Como el POP no almacena mensajes, no es una opción adecuada para una pequeña empresa que necesita una solución de respaldo centralizada.

El POP3 es deseable para los ISP, ya que aligera su responsabilidad de manejar grandes cantidades de almacenamiento para sus servidores de correo electrónico.

El Protocolo de acceso a mensajes de Internet (IMAP, Internet Message Access Protocol) es otro protocolo que describe un método para recuperar mensajes de correo electrónico. Sin embargo, a diferencia del POP, cuando el usuario se conecta a un servidor para IMAP, se descargan copias de los mensajes a la aplicación del cliente.
Los mensajes originales se mantienen en el servidor hasta que se eliminen manualmente. Los usuarios ven copias de los mensajes en su software de cliente de correo electrónico.

Los usuarios pueden crear una jerarquía de archivos en el servidor para organizar y guardar el correo. Dicha estructura de archivos se duplica también en el cliente de correo electrónico. Cuando un usuario decide eliminar un mensaje, el servidor sincroniza esa acción y elimina el mensaje del servidor.

Para pequeñas o medianas empresas, son muchas las ventajas al utilizar el protocolo IMAP. El IMAP puede realizar un almacenamiento a largo plazo de mensajes de correo electrónico en servidores de correo y permitir el respaldo centralizado. También les permite a los empleados acceder a mensajes de correo electrónico desde distintas ubicaciones, utilizando dispositivos o software de cliente diferentes. La estructura de carpetas del buzón que un usuario espera ver se encuentra disponible para visualizarla, independientemente del modo en que el usuario obtenga acceso al buzón.

Para un ISP, el IMAP puede no ser el protocolo elegido. El espacio de disco para admitir la gran cantidad de mensajes de correo electrónico almacenados puede ser costoso de comprar y mantener. Además, si los clientes esperan que se realicen copias de respaldo a sus buzones periódicamente, esto puede aumentar aún más los costos para el ISP.


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